Una realidad invisible...


Una realidad invisible...


En las últimas décadas se ha visto un incremento a nivel mundial del fenómeno psicosocial conocido como suicidio, y es a raíz de esto que existió la preocupación por prevenir dicha situación y es desde el año 2003 que la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio, en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha promovido que cada 10 de septiembre sea considerado el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, el objetivo de este día es concienciar a nivel mundial que el suicidio puede prevenirse.

Etimológicamente la palabra suicidio procede de: sui “si mismo” y cidium “matar” actualmente este es considerado como una forma de expresión del sufrimiento, una falsa salida de los problemas, y un escape a la desesperanza.


Según  la OMS existe en promedio más de 800,000 personas que se están suicidando cada año, esto significa que tenemos una muerte por esta razón cada 40 segundos, convirtiéndose en la segunda causa de defunción entre las personas de 15 a 29 años edad, lastimosamente es en países como los nuestros donde se concentra el 75% de los casos antes mencionados, no existe un factor único o determinante sino al contrario se ha considerado que es algo multifactorial.
Por ello es importante seguir algunas de las recomendaciones que existen en relación a esta situación, ya sea que la vivamos en nuestra propia casa o con los compañeros de trabajo o estudio, la ayuda a tiempo podría salvar la vida nuestra o la de otras personas, para hacer realidad esta prevención tomemos en cuenta lo siguiente:

  •  Es importante dar  atención a personas que han sufrido una situación extrema que pueda causarles  depresión, por ejemplo duelos de cualquier tipo, situaciones económicas límite, etc
  • Proporcionar espacios para la reflexión sobre lo sucedido, ayudarles a desahogarse si lo requieren u orientarles a la búsqueda de ayuda profesional, y nunca dejar que se sientan solos.
  • Crear una nueva forma para compartir y aprender diversas actividades, con las personas que consideramos se han visto más afectada por los sucesos, conozcamos un poco más sus  intereses, o situaciones en las cuales comúnmente como familia, parejas, hijos o amigos no nos interesábamos
  • Trabajemos como apoyo, colaborando con otras personas o instituciones sobre todo benéficas para sentirnos como personas útiles e importantes.
  • Con nuestra familia, pareja, amigos y compañeros de trabajo, no tengamos temor de hablar de suicidio y como prevenirlo.
  • Es importante brindar nuestro apoyo de manera incondicional, pues muchas veces cuando la persona se siente juzgada por todos, es muy probable que acelere sus momentos de crisis depresiva o ansiosa, y aligere la idea de quitarse la vida.
  • Hay que respetar los silencios que pueda o quiera tener la persona, a veces la compañía en silencio, brinda confort y confianza.
  • Si al hablar del tema, nos explica que tiene establecido un plan o una idea suicida, será mejor que retiremos discretamente todo aquellos instrumentos, sustancias químicas, etc. que podrían motivarle a causarse daño, además de no dejarle solo por  espacios prolongados de tiempo.
  • Y sobre todo insistirle en que busque ayuda profesional de tipo psicológico o psiquiátrico para obtener una orientación más adecuada en relación a los problemas que está sobrellevando.


Además no olvidemos que si la persona con anterioridad ha presentado cuadros psicopatológicos como los mencionados a continuación: Trastorno bipolar I o II Trastorno límite de la personalidad, Depresión, Consumo de alcohol o drogas, Trastorno de estrés postraumático (TEPT), Esquizofrenia, corre un riesgo más alto de generar crisis en relación a ideas, o conductas suicidas, por lo tanto prevenir y ayudar es importante.

La vida es bella, solo falta vivirla con menos preocupaciones y angustias  y mirarla con más amor propio y hacia los demás.






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