Examinando
mi interior
Cuando se presenta la oportunidad,del descanso es sano hacerlo no solo, físicamente,sino también
mentalmente, para ello es bueno que practiquemos algo que se llama introspección,
este término acuñado por Rene Descartes y utilizado después por el psicoanálisis hace referencia a la capacidad que tenemos
como seres humanos de ver nuestro interior, reflexionar acerca de que está
pasando con nosotros y con nuestra vida y de qué forma podemos resolver o
mejorar lo que nos autoanalizamos.
Para realizar
esta práctica compartiré, algunas actividades y cuestionamientos que
es bueno que nos hagamos cuando decidimos realizar ese examen a conciencia y
sinceridad sobre nosotros mismos.
Iniciemos
haciendo una lista de insatisfacciones, y pensemos que fallo en cada uno de
esos momentos y porque nos hizo sentir así,analicemos
de qué forma podríamos haberlo solucionado adecuadamente y de qué manera si nos volvemos a ver en estas
situaciones las afrontaremos para no volver a sentirnos mal o incomodo por lo
sucedido.
Luego de esto visualicemos los cambios que esto nos trajo en su momento a nuestra vida, si estos han
sido estables o solo pasajeros, si han hecho algo en nosotros positivo o
negativo, si fuese algo inestable y negativo, sería bueno que pensemos en
desecharlo de nuestra vida, pues es posible que sea esto lo que nos está
obstaculizando nuestra mejora en general, es decir afecta nuestra salud mental,
si es positivo y estable debemos entonces seguir en la práctica del mismo pues
este proporcionara un mejor soporte emocional a todos los sucesos de nuestra
vida, además de fortalecernos para afrontar de mejor forma cualquier
inconveniente que se nos presente en algún momento inesperado.
Después de haber
hecho la lista de sucesos, y analizar los cambios generados y todo lo que conlleva; debemos de enfocarnos en que tenemos actualmente
para salir adelante, y la visión de futuro que tenemos o si no la tenemos es
tiempo de formularla, a partir de nuestro análisis profundo de vida, con esto
me refiero a tomar conciencia real de todo lo que nos ha pasado y comprender
que fueron sucesos que probablemente no podríamos haber evitado o controlado,
aunque así lo hubiésemos querido, de ahí partiremos entonces al enfoque de
futuro pues ya teniendo el vaciado mental y aceptación de sucesos, se nos hará
más fácil el ordenar mejor nuestras ideas y enfocarnos de nuevo en lo que
queremos realmente para nuestra vida, ya libre de dudas, rencores, culpas o
malentendidos que nos hacen daño y nos impiden dar lo mejor de nosotros en
todos los ambientes en los que participamos cotidianamente.
Hacer la
introspección como un ejercicio mental nos permite estar mejor con nosotros
mismos y con los demás, aceptar nuestras equivocaciones, valorar lo que tenemos
y establecer hasta donde queremos llegar es la mejor forma de lograr y mantener
nuestra salud mental.



Comentarios
Publicar un comentario